L a V de 9:00 a 19:00  Telefono: 936 818 749

¿Mejorar la imagen corporal es una obligación o un interés personal? ¿Nos estamos convirtiendo en esclavos del Fitness? Sobre estas cuestiones reflexiona Karen Cosenza en Runfitners, diseñadora gráfica pero apasionada por la vida saludable y el deporte. 

¿Somos amigos o enemigos de nuestro cuerpo? Es lo que plantea esta guatemalteca de 25 años embajadora de la vida sana mediante la alimentación intuitiva. Corredora, nadadora y triatleta en un futuro próximo, observa que si bien existe gente enamorada del entrenamiento, el deporte y las dietas, también nos encontramos con gente poco menos que esclavizada por los parámetros del Fitness. 

Nos ha parecido interesante esta reflexión para compartirla con vosotros y generar un debate constructivo. Por tanto, compartimos este artículo publicado en la web de Runfitners

Hablar de la imagen corporal es algo de todos los días, en cualquier reunión, cumpleaños o almuerzo se cae en conversaciones de tipo: “¿Sabías que este pastel tiene más de 500 calorías?”, “mañana empiezo la dieta” o “Es que estás flaquísima ¿cómo le hiciste?” y aunque hace unos años la moda era la delgadez absoluta, pareciera que en esta época dorada la meta se ha ido más por el lado de ser “fit”, la pregunta es ¿Fit para qué?

La traducción literal de esta palabra según google es “ajuste”, lo cual lleva a pensar que la tarea está en ajustar el cuerpo a algo… al estándar que ha establecido la franquicia de las dietas, quienes controlan el concepto de imagen corporal a nivel mundial.

También es usual seguir a personas que se han convertido en #Fitspo (del inglés Fit Inspiration) por compartir sus consejos de ejercicio, alimentación y motivación en las redes sociales. Esto puede ser algo positivo, ya que se están generando nuevos conceptos de imagen corporal, sin embargo se cae en lo mismo: estigmatizar e idolatrar un tipo de cuerpo, haciendo pensar que sólo ese es el camino para tener un cuerpo “perfecto”.

Si sólo el cuerpo “fit” es el indicado, ¿Qué pasa con las personas que naturalmente son delgadas? ¿O con las personas que no desean verse musculosas o marcadas? quedarían fuera de lo esperado, fuera del ajuste que se pide realizar.

El cuerpo perfecto es el propio, hay personas con disposición genética a la delgadez, algunas a la gordura y otras a lo atlético y uno no es mejor que otro.

Una persona de 140 libras puede tener mejores niveles de glucosa en sangre que una de 120 libras, y una persona con 25% de grasa corporal puede tener un nivel adecuado de triglicéridos, al igual que una con el 6%. Los números que refleja la balanza no son los que indican la salud ideal, y los ajustes a realizar no deben basarse en la búsqueda de una meta numérica, sino de una mejor calidad de vida.

¿Por qué en vez de ser tan rígidos no se opta por un enfoque de aceptación personal? La aceptación no implica acomodamiento total ante la situación actual, sino la implementación de cambios que aumenten la autoestima y generen una imagen corporal positiva, que se traduzca en menos obsesión por la comida y el ejercicio y más satisfacción por lo que se hace día con día a favor del propio cuerpo.

Es volverse amigos del cuerpo, no enemigos. Es hacer ejercicio por amor al cuerpo, no por odio y rechazo. Es ver los alimentos como combustible, no como objetos de tortura para caber en un pantalón más pequeño.

La reconciliación con la comida, el ejercicio y los hábitos saludables llevará indudablemente a sentir un mayor nivel de identificación con el propio cuerpo, buscando formas de ser más felices y sanos.

Seguramente hay muchos que disfrutan de ir al gimnasio 3 horas diarias y amarrarse los tenis o llenarse las manos de talco para cargar la barra, y está perfecto si es lo que los hace felices, pero también hay quienes disfrutan un helado más que usar ropa de gimnasio y también ellos están en lo correcto, porque se trata de buscar un estilo de vida saludable que se adapte a los propios gustos y necesidades.

La propuesta es darse cuenta que para tener un cuerpo perfecto no hace falta ser fit, ni delgado, ni marcado o con curvas, hace falta tener un cuerpo y cuidarlo como lo que es: el que permite al individuo llevar una vida plena y llena de satisfacción.

Velar por el cuidado del mismo se traducirá en hábitos de vida saludables y eso elevará el nivel de vida. El cuerpo perfecto es el propio, porque no hay otro igual en el mundo y la tarea que queda es hacer lo mismo que haríamos por un amigo: amarlo, cuidarlo y hacerlo feliz.

AUTORA

Karen Cosenza, 25 años, nacionalidad guatemalteca.Diseñadora gráfica de profesión, feminista de corazón y fiel promotora de un estilo de vida saludable mediante la alimentación intuitiva. Corredora, nadadora, fanática del entrenamiento de pesas y futura triatleta (mi meta soñada es IRONMAN 70.3). Amante de la motivación, la música clásica y los libros de auto superación. Palabra de vida: Novaturient (Búsqueda constante de un poderoso cambio en la vida propia).

Por nuestra parte no estamos de acuerdo con el significado del término “fit”, pues diccionarios como Oxford y Collins lo relacionan con la buena salud, con estar en forma, más que encajar en un determinado molde. No obstante, en esencia es lo mismo. “Estar en forma” es una situación creada por parámetros, creencias y gustos sociales. Un estado quizá más subjetivo que científico. 

Consideramos que a veces no somos conscientes de lo mucho que llegan a sugestionar tales modas sociales. Tener lo último en tecnología móvil, ropa, calzado, etc., con el coste que implica. Hacer selfies en los sitios más insospechados, pese al riesgo de accidentes…La del Fitness tan sólo es una más.  

La vida sana debería ser una elección personal, apoyada en los argumentos que nosotros mismos generamos. Dedicarse al Fitness porque así lo hemos decidido por el bienestar que nos reporta. Superarnos cada día más porque así lo deseamos y no porque un amigo ha comentado nuestros kilos de más. Somos libres, disfrutemos de esa libertad y no la tiremos a la basura por modas sociales absurdas. 

¿Qué opinas tú?

Últimas publicaciones

Siguenos en